domingo, 30 de marzo de 2008

Fue un toro hasta que...

Pensemos en las palabras YUGO y BUEY.

El yugo es una madera que une a dos bueyes que tiran de un arado o carreta, y popularmente también significa TRABAJO. Por otro lado, un buey es un toro castrado, es decir, al que le fueron extirpados los testículos.

Es habitual imaginarse a uno mismo, unido a los compañeros de trabajo, tirando como un buey. Esta escena sugiere que existe una forma de esclavitud y también, aunque más indirectamente, una castración.

El ser humano huye despavorido de la castración. Es una expectativa terrible.

Concluyo: En la medida que la referida «imagen rural» habite en nuestro inconciente (recuerden: inconciente es que está, actúa, pero no se sabe que está), seguramente tendremos fobia a trabajar. Esta fobia a veces se diagnostica como haraganería, otras veces como apatía, otras como falta de ambición. Sin embargo, no es más que una fobia; una de las patologías neuróticas mejor tratadas por el psicoanálisis.

Este es un argumento más de por qué algunas formas de pobreza son tratables por un psicoanalista y no por un economista.
●●●

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Reconozco que en el partido político que yo milito, usamos la consigna de no a la explotación pero a veces tengo el sentimiento de que aprovechamos cualquier cosita para zafarle al trabajo. Exigimos que igual se nos paguen los días no trabajadas pero en el fondo me parece que son licencias que nos tomamos por cualquier motivo y entre todos nos convencemos de que tenemos razón, pero ni los gremialistas ni los patrones se tragan esta mentira.

Anónimo dijo...

Es cierto esto de que uno muchas veces uno se compara con un buey sin darse cuenta de que se está comparando con un capón. Me parece que nunca más me voy a comparar con éste animal. ¡Cómo cambia uno con una simple operación! Pensar que los toros tienen un carácter muy fuerte con testículos y son unos gatitos esclavos cuando se los sacan. Los hombres muy valerosos al final dependen de una partecita de su cuerpo que quizá no pese más de cien gramos. Ya la medicina encontrará la forma de que también haya transplantes de estos órganos.¿Cuánto pueden costar los testículos de Tyson? (Me fui por las ramas).

Anónimo dijo...

Cuando acá se habla de la castración parecería ser que la castración es únicamente la extirpación de los testículos pero en psicoanálisis simboliza a cualquier pérdida que uno pueda temer. Inclusive la propia muerte. Todo huidos despavoridos de la castración=pérdidas.

Anónimo dijo...

Cómo, eso es el inconciente. Para mí era que inconciente es lo que uno no tiene presente en un determinado momento cuando hace algo pero que si se pone a pensar se da cuenta enseguida. Inconcientemente para mi es p.e. manejar. Tengo tanta práctica que no pienso en todo lo que hago y puedo inclusive manejar pensando en cualquier otra cosa y es mi cuerpo el que conduce, pero si me pongo a pensar en un segundo me doy cuenta qué hice y por qué. ¿Así que inconciente quiere decir que uno no sabe aunque se esfuerce por recordar? ¡Esto sí que es una novedad! No puedo creer que haya estado equivocada tantos años. Si el licenciado no lo toma a más, se lo voy a preguntar a mi terapeuta.

Anónimo dijo...

100g me parece muy poco para un par de huevos.

Anónimo dijo...

Creo que la fobia a trabajar es muy entendible porque de verdad, como ud. dice, el tiempo dedicado al trabajo nos castra porque después no queda energía para casi nada más.
Está bien que busquen petróleo o que estén con eso de las fuentes de energía alternativas. Pero primero es lo primero, como dice el taba. ¿Por qué no se juntan todos a pensar de qué manera habilitar fuentes de energía en los individuos? Eso sí, piensen uds. legisladores, ministros y gobernantes en gral. que para eso les pagamos.

Anónimo dijo...

No seas malo Ciudadano, como dice el licenciado Mieres, esa es la mina de oro de los psicólogos. Cada cual trabajando en lo suyo.

Anónimo dijo...

Si la castración (hablo de los testículos, no de castraciones simbólicas) te vuelve más dócil ¿por qué verla como una expectativa terrible?. Seríamos más gobernables, habría menos lío en el estadio, no pelearíamos por conservar la dignidad, visitaríamos todos los domingos a la suegra, iríamos a misa (para matizar que no sea los domingos también, ponele los sábados) le haríamos caso al médico y no nos apasionaríamos por nada... ¡Ay!¡qué horrible!