lunes, 5 de noviembre de 2012

Significante Nº 1.339



A una persona muerta se la reconoce porque no respira o porque no desea ni respirar.

10 comentarios:

Selva dijo...

Más de una vez me ha sucedido eso de no desear respirar. Tener ganas de morirme y al mismo tiempo no querer hacerlo. Es una forma mantener la vida, pero sin tener la capacidad de disfrutarla. En esos momentos lo único que se quiere es dejar de sufrir.

Daniela dijo...

Para rearmar un corazón roto, el directamente afectado necesita saber que va a necesitar tiempo y recogimiento. Quienes lo rodean, lo ayudan si soportan la ansiedad y le permiten hacer el proceso.

Rulo dijo...

Hay algo seguro: siempre desee respirar abajo del agua sin los implementos necesarios.
Y más seguro todavía es que no puedo.

Cecilia dijo...

Hay algunos que respiran hasta abajo del agua, pero no son de mi gusto.

Adriana dijo...

Yo interpreto lo que dice Rulo como una forma graciosa de decir que acepta sus limitaciones.

Rulo dijo...

Menos mal que tengo gente que me comprende...

Olga dijo...

Yendo a lo concreto de un corazón roto, o sea un infarto de corazón, es muy habitual que luego de recuperada la persona sufra una depresión. Entonces sentirá la necesidad de volver a reparar su corazón. La experiencia tan cercana a la muerte, le hace sentir que de verdad la muerte le anda rondando. Lleva su tiempo procesarlo.

Martín dijo...

Yo no quiero ni respirar cuando mi madre se acerca para decirme las cosas que ya sé me va a decir. Pero bueno, estoy tratando de quererla y aceptarla como es.

Oriente dijo...

A una persona muerta se la reconoce porque su vacío interior se refleja de algún modo.

Gabriela dijo...

Me ha pasado lo de sentir un enorme vacío interior. Y yo creo que tengo una rica vida interior, pero lo cierto es que a veces es como que se desmaya y lo que siento adentro es un gran hueco vacío.