
lunes, 31 de mayo de 2010
domingo, 30 de mayo de 2010
Nuestra cultura monetaria

Todas las actividades de esa cultura, derivan —como las ramas de un árbol—, de ese tronco de ideas principales.
En varios pueblos que habitan la zona este de África, consideran que lo más importante es el ganado. Las vacas y los toros son lo más preciado para ellos.
Otros pueblos africanos y de la península arábiga, hacen lo propio con las ovejas o los camellos.
Varios indígenas de Norteamérica, gauchos de Sudamérica, mongoles y turcos, consideraban que lo más importante eran los caballos.
Muchos norteamericanos no indígenas, se obsesionan con los autos y las motocicletas.
Hace milenios, los egipcios usaban el oro para sepultarlo junto a sus muertos y gran parte de la mano de obra se abocaba a la construcción de pirámides mortuorias.
Los habitantes del Tíbet, no se preocupaban tanto por los bienes tangibles. Sus construcciones más valiosas eran templos y monasterios; la cuarta parte de la población eran sacerdotes (imagen).
Los aztecas, en su apogeo (hace seis siglos), se interesaban especialmente en sacrificar prisioneros de guerra a sus dioses.
Parece claro que en nuestra cultura occidental, lo que más nos interesa es el dinero, y lo exhibimos de dos maneras:
1) Demostrándolo con acciones concretas, visibles y explícitas, dirigidas a su acumulación; y
2) Demostrando un casi total desinterés por tenerlo.
Tanto por la acción afirmativa como por la actitud negadora, el dinero es el tronco principal de nuestra cultura, del cual salen otras ramas de actividad e interés (arte, deporte, política, etc.).
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sábado, 29 de mayo de 2010
viernes, 28 de mayo de 2010
jueves, 27 de mayo de 2010
miércoles, 26 de mayo de 2010
martes, 25 de mayo de 2010
lunes, 24 de mayo de 2010
domingo, 23 de mayo de 2010
El botiquín financiero

Suelen ser útiles donde conviven varias personas (oficina, taller, club deportivo, familia), y no está de más para personas que viven solas.
Un botiquín financiero parte de la misma actitud previsora, pero su uso no está tan difundido.
La idea es tener una reserva en dinero, accesible (en un banco con cajeros automáticos que funcionen permanentemente), suficiente para atender gastos urgentes.
Los problemas de una vivienda relacionados con la entrada y salida de agua, suelen ser muy perturbadores, y los profesionales sanitarios (fontaneros), tienen honorarios elevados cuando se los llama fuera de los días y horarios hábiles.
Lo mismo sucede con la distribución eléctrica, aunque la necesidad de solución inmediata es menor a la anterior.
No sucede lo mismo con los cerrajeros. Cuando no podemos abrir o cerrar las puertas que comunican con el exterior, estamos en problemas.
Existen otras ocasiones en las que un botiquín financiero nos sacaría de un apuro.
Una diferencia importante con el de primeros auxilios, es que podemos suponer que los problemas no se van a presentar todos a la vez y por eso, los ejemplos propuestos (más lo que usted imagine), no se suman.
Muchas empresas que ofrecen estos servicios por medio de una afiliación de pago mensual, logran sus ventas entre quienes no pueden tener dinero sin gastárselo inmediatamente.
Naturalmente, la solución que les propongo es mucho más económica que la contratación de uno o varios seguros, pero reconozco que es impracticable para quienes tienen que gastar todo el dinero disponible que tengan, de forma compulsiva e incontinente.
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sábado, 22 de mayo de 2010
Significante Nº 650

viernes, 21 de mayo de 2010
jueves, 20 de mayo de 2010
miércoles, 19 de mayo de 2010
martes, 18 de mayo de 2010
lunes, 17 de mayo de 2010
domingo, 16 de mayo de 2010
El dinero lácteo

Las mujeres parecen más gastadoras de dinero que los hombres y también parecen sufrir más del estreñimiento que los hombres.
Es difícil conocer una mujer tacaña y es fácil conocer una mujer constipada.
Si estas percepciones fueran compartidas por usted, podemos elaborar una hipótesis de corte psicoanalítico que dé cuenta de ambos hechos.
Las mujeres que fueron madres y que pudieron alimentar a sus hijos con su propia leche, quedan mejor dispuestas a ser «desprendidas», generosas, «dadoras».
Por ese motivo (que la experiencia las predispone a la generosidad), se compensan (para no caer en la insolvencia que las lleve a padecer hambre), reteniendo las heces, que simbolizan el dinero (1).
Todo ocurre inconscientemente y dentro de la función simbólica: la leche simboliza (representa) al dinero que se gasta en alimentación, abrigo y alojamiento, mientras que las heces (retenidas) simbolizan al dinero que la mujer ahorra para salvarse del hambre que pudiera sobrevenir en algún momento de escasez.
Nuestro cuerpo gasta y ahorra por naturaleza. Consume calorías para su actividad y genera tejido adiposo (gordura), para cuando la comida escasea.
La cuestionable cultura que se transmite a través de la filmografía pornográfica, siempre exhibe la eyaculación (expulsión de semen, leche [imagen]) masculina, aunque en la realidad eso suceda pocas veces. Los varones preferimos eyacular dentro del cuerpo que nos provocó esa reacción.
No me extrañaría que el placer visual de esta escena, provenga de la satisfacción universal que provocan las mujeres que entregan su leche para alimentarnos.
Conclusión: Desde este segundo punto de vista, las mujeres son más propensas a gastar dinero, porque ese hecho simboliza algo que mayoritariamente aprobamos: la donación de leche-semen. Por su parte, el estreñimiento es una reacción compensadora.
(1) El dinero que da asco
Defecar a cambio de comida
El W.C. purificador
Los profesionales del enema
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sábado, 15 de mayo de 2010
viernes, 14 de mayo de 2010
jueves, 13 de mayo de 2010
miércoles, 12 de mayo de 2010
martes, 11 de mayo de 2010
Significante Nº 641

lunes, 10 de mayo de 2010
domingo, 9 de mayo de 2010
Vivero de pobres

Los ricos a los pobres, los hijos a los padres, los fuertes a los débiles, los adultos a los niños, los hombres a las mujeres, las mujeres a los hombres.
Aunque suene atroz, hay personas que cultivan seres humanos para su consumo personal o de terceras personas.
Y no me estoy refiriendo a épocas pretéritas para sacarnos la responsabilidad de encima alegando que “eso ya no ocurre” o que “hemos superado la barbarie”.
Lo que sí ha ocurrido es que cambiamos los formatos para que las denuncias sobre explotación o esclavitud, pierdan eficacia.
La forma actual de cultivar seres humanos consiste en ayudarlos para que no dejen de ser pobres y la estructura socio-económica no se altere.
En suma: la caridad y la filantropía, pueden considerarse como métodos de cultivo de seres humanos, que se aplica de forma indirecta (sutil, eufemística, disimulada), para que sigan existiendo personas que viven con menos recursos materiales y no obstaculicen a quienes viven con más recursos materiales.
El verbo «abonar» significa tanto «pagar» una deuda como «enriquecer la tierra».
Los ricos «abonan» con dinero a los cultivadores de pobres (empresas, organismos o instituciones de beneficencia, filantropía o caridad).
Artículos vinculados:
Giuseppe Verdi: ¡Eres mi vida!
Pagar para creer
¡Haremos el bien caiga quien caiga!
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sábado, 8 de mayo de 2010
viernes, 7 de mayo de 2010
jueves, 6 de mayo de 2010
miércoles, 5 de mayo de 2010
martes, 4 de mayo de 2010
lunes, 3 de mayo de 2010
domingo, 2 de mayo de 2010
Las marionetas soberanas

Por tanto me siento autorizado a pensar que casi todo lo que se hizo hasta ahora, son soluciones ineficaces o contraproducentes.
Por eso, si hasta ahora hemos sostenido que el ser humano cuenta con libre albedrío (1), es oportuno quitar esta suposición del medio.
En el artículo titulado Mi amo me ama, sostengo que el concepto «rectitud», nos anula la inteligencia, y nos obliga a desplazarnos en un único sentido (derecho).
Entonces, todos los que viven en «el camino recto», carecen de libre albedrío. Estar dentro de la ley, ser honestos, someterse a la moral, implica estar determinados (obligados, condicionados, sometidos).
El código de mayor jerarquía, no proviene precisamente de las leyes que votan los parlamentos, sino que es el diccionario.
Nadie sabe quién inventa los vocablos, pero es imposible vivir sin cumplir con las reglas gramaticales.
Por lo tanto, el lenguaje es otra limitante al supuesto libre albedrío.
La Real Academia Española, sólo se encarga de publicar las normas lingüísticas que nos someten a todos.
Por lo tanto, para recibir el imprescindible amor (sin el cual pereceríamos), tenemos que seguir «el camino recto» que nos imponen nuestros cuidadores (madre, padre, maestros, etc.) y además tenemos que pensar y hablar como nos indica el despótico código gramatical.
Un presidiario que habita las veinticuatro horas en su celda de tres metros cuadrados, pueden sentirse libre de rascarse la nuca, de recordar a su novia, de hacer gimnasia o quedarse quieto.
Si con estas posibilidades se siente soberano, también puede creer en el libre albedrío.
(1) ¿Qué libertad?
Soy libre de hacer lo que deba
Lexotán con papas fritas
Cállate que estoy hablando
Lo que la naturaleza no da, nadie lo presta
El enfermo acusado
El ensañamiento justiciero
Dejad que los perversos vengan a mí
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sábado, 1 de mayo de 2010
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