domingo, 17 de julio de 2011

Los privilegios del malo conocido

Nuestra forma de percibir por contraste (blanco sobre negro), está en la base de nuestras comunicaciones, especialmente en la publicidad porque quiere favorecer ciertas percepciones (de nuestro producto) y dificultar las de otros.

Lo más interesante, emocionante y angustiante para los seres humanos es la vida y esto es así sólo porque existe la muerte.

Si la vida fuera eterna, dejaría de existir como concepto. No la registraríamos, no nos daríamos cuenta de que está ahí.

Con algo de humor puedo asegurar categóricamente que estamos rodeados que cosas, fenómenos y situaciones cuya existencia no llegamos a verificar por la simple razón de que no existe la contraparte, la posibilidad de su ausencia, lo opuesto que le haga de fondo para resaltar la figura (Gestalt).

Por consecuencia, tampoco puedo en este caso poner tres ejemplos aclaratorios porque, como acabo de decir, supongo que existen pero no las percibo.

Y para terminar, un breve mensaje a los creyentes que se enojan cuando critico las religiones desde mi ateísmo: si no fuera por mí, ellos no podrían contar con Dios.

Esta introducción referida al contraste como forma de percibir está puesta acá porque pensé en comentarles lo que ocurre con la publicidad viral (imagen).

Se denomina de esta forma tan preocupante porque se difunde de manera similar a los virus que infectan a las computadoras mediante esos programas diabólicos que desarrollan los buenos hackers (es decir, los hackers que son «malos»).

También se denomina publicidad viral a la que presenta el producto de forma tan atractiva (por ejemplo un video, un Power Point, un jingle) que deseamos voluntariamente reenviársela a nuestros contactos.

Como «más vale malo conocido que bueno por conocer», cuando tenemos que elegir entre varias opciones, elegimos la que creemos conocer (aunque sea mala) porque contrasta (sobresale, se distingue) de las desconocidas.

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14 comentarios:

Anónimo dijo...

Le cuento que con Dios se puede contar siempre: no depende del pequeño ego que se supone idóneo para conocerlo.
Es trascendente el ente de marras, parece...
Y tiene el mal gusto de reírse bonachonamente de los incrédulos.
Porque la vida es eterna y nosotros no, es que no la "entendemos", lo cual no implica que no participemos de ella...
No somos el ombligo del mundo, para decirlo en dos palabras.

Ma. Eugenia dijo...

Amigo anónimo, qué significa ente de marras?

Evangelina dijo...

Como dice el primer comentario, no somos el ombligo del mundo. Además es muy sobervio creer que podemos sacar a Dios de nuestras vidas porque nuestro pequeño ego no es capaz de conocerlo. La vida es eterna y nosotros somos tan solo parte de ella. Dios está con nosotros, no importa qué sea lo que podamos pensar, sentir o hacer.

Nico dijo...

Evangelina, intentaste explicar el primer comentario diciendo lo mismo y complicándola más.
A mí no me prepoteen con eso de que dios está conmigo, me guste o no. Se supone que ese dios de ustedes nos hizo libres, no?

Natalia dijo...

Por eso la única que tiene que ir de blanco a un casamiento es la novia, para que se destaque de entre todas las mujeres.

Inti dijo...

No sé si la vida es eterna. En este momento lo que en verdad me ocupa es que la mía no lo es. Y trato de no perder el tiempo. Hay un producto que publicito mejor que todos; ese producto soy yo.

Tatiana dijo...

La vida podría ser súper interesante, más emocionante y menos angustiante, si no existiera la muerte. No sea conformista, doc.

Tiago dijo...

Si existe la muerte eterna, tendríamos que ser capaces de percibir la vida eterna.

Selva dijo...

Entonces puede ser que no exista la muerte eterna... Bien Tiago! me infundiste esperanzas.

Nolo dijo...

Los 3 ejemplos aclaratorios podrían ser el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Amén.

Hernán dijo...

Al menos, cuando de mujeres se trata, para elegir entre varias opciones difícil que me tire a la mala conocida. Adoro a las mejores por conocer.

Luján dijo...

Pienso que la idea y el sentimiento de que con Dios se puede contar siempre, surge de la sensación de paz, consuelo, protección, que da el hecho de creer.

Alfonso dijo...

Estoy de acuerdo con ud; en publicidad hay que innovar. En realidad hay que hacerlo en todos los órdenes de la vida. De lo contrario no avanzamos por no animarnos a explorar nuevos caminos.

Anónimo dijo...

Se puede contar siempre con Dios.Lo que esto te tranquilice será ,en este aspecto, tu fidelidad a la ley divina.Que si no...de tranquilidad nada.