Los ángeles de la fuente orinan tanto porque tomaron frío en su cuna de mármol.
miércoles, 31 de agosto de 2011
martes, 30 de agosto de 2011
Significante Nº 1.005
Cuando el tirano impuso la pena de muerte para quienes osaran adivinar el futuro, las academias de meteorología se llenaron de estudiantes.
lunes, 29 de agosto de 2011
Significante Nº 1.004
Los débiles son mansos mientras alientan alguna esperanza, cuando la pierden se unen y derrumban al opresor sin importar su tamaño.
domingo, 28 de agosto de 2011
Las corrupciones
El dinero corrompe de varias formas, por ejemplo, induciendo a la realización de actividades penalmente riesgosas, por puro aburrimiento.
En otro artículo (1) propuse un punto de vista alternativo.
Ahí decía que el dinero puede ser mortífero cuando su abundancia provoca una pérdida excesiva de necesidades y deseos (2) en tanto estos son estímulos imprescindibles para que se conserve el fenómeno vida (3).
En otro artículo (4) les decía textualmente que «El horror a la propia putrefacción por muerte nos aleja del dinero que puede ser el atractivo que nos «corrompa» o nos deje «podridos en plata».»
Parecería ser entonces que las ideas que segrega mi cerebro se orientan a considerar que la corrupción que tanto nos escandaliza, no sólo refiere a la degradación social que provoca sino también al fenómeno físico de putrefacción del cuerpo derivado de una muerte clínica provocada por la ausencia de los estímulos que generan las necesidades y deseos.
En otras palabras: es probable que muchas personas teman, huyan, le tengan fobia al dinero porque lo consideran indirectamente aburridor, tóxico y mortífero.
Lo que puede ser paradojal y por lo tanto, nada extraño en nuestra conducta, es que a medida que alguien gana dinero y comienza a sentirse agobiado por la falta de estímulos (necesidades y deseos), busque evitar la desvitalización, abatimiento y desgano, ampliando más y más la búsqueda del mismo dinero que lo intoxica.
En este círculo vicioso, es muy probable que los estímulos cada vez más abundantes necesarios para contrarrestar la anestesia provocada por el poder de compra, induzcan a quienes ingresan en tal vorágine a tomar riesgos penalmente castigados, todo lo cual también es una camino hacia la corrupción en sus dos acepciones: la degradación en la calidad de vida social y en un eventual fallecimiento por falta de estímulos eficaces.
1) La tolerancia a la saciedad
2) La propia putrefacción
3) El psicoanálisis es un administrador
4) La propia putrefacción
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sábado, 27 de agosto de 2011
Significante Nº 1.003

viernes, 26 de agosto de 2011
jueves, 25 de agosto de 2011
Significante Nº 1.001
La gente me envidia porque escucha los conciertos de mi esposo una sola vez. Yo los escucho mil veces más los ensayos. -
miércoles, 24 de agosto de 2011
Significante Nº 1.000

martes, 23 de agosto de 2011
lunes, 22 de agosto de 2011
Significante Nº 998
Me molesta que mamá tenga un amante, no tanto por lo que le hace a papá sino porque a ella la aman dos y a mí ninguno.
domingo, 21 de agosto de 2011
Una estrategia femenina
Es lógico y natural que las mujeres repriman su deseo de ser fecundadas y lo hacen inconscientemente, pero quizá eduquen a sus hijos con una prejuiciosa represión de cualquier deseo.
Los varones estamos (o deberíamos estar) felices cuando una mujer nos seduce porque eso significa que el instinto de ella le indica que nuestra capital genético combinado con la de ella gestará hijos que mejorarán la especie (1).
A partir de que ella nos encuentra, nos seduce y nos damos por aludidos, indicando que no tenemos problema en ceder gustosos a sus convocatoria (porque somos heterosexuales, no tenemos otros compromisos ineludibles, es oportuno para nuestros planes de vida), comienza un “tire y afloje” por el cual nuestro deseo de “¡copular ya!” se enfrenta al instinto femenino que la obliga a maniobrar para que aumentemos nuestro deseo al máximo como para prometer cualquier pago, entrega, responsabilidad, compromiso, con tal de aplacar la agitación hormonal que la situación nos provoca (2).
En el mismo artículo (2) les comentaba que esta maniobra de simular desinterés para exacerbar el deseo masculino, luego se incorpora en la educación de los hijos (niñas y niños), porque las mujeres lo hacen inconscientemente y sienten que así debe ser (ocultar y disimular el deseo de “entregarse”).
Si nuestra madre nos aconseja no mostrar nuestro deseo ante otros porque estos puede depredarnos, abusarnos, explotarnos, también nos está diciendo que:
— los otros son mal intencionados;
— nosotros también tenemos malas intenciones porque somos semejantes a los otros;
— el ser humano es peligroso;
— el deseo es un instinto debilitante;
— es saludable no tener, reprimir o desconocer nuestros deseos;
— las tentaciones (expresiones del deseo) son demoníacas;
De instalarse en el niño-joven-adulto estas ideas-prejuicios, la postura ante la vida incluirá elementos paranoicos, desconfiados, suspicaces, bajando así la exposición al riesgo necesaria para negociar, transar, asociarse.
(1) La sexualidad recreativa femenina
El enamoramiento genético
(2) La histeria aparente
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sábado, 20 de agosto de 2011
Significante Nº 997
— Yo soy casado, pero quedate tranquila que me estoy por divorciar.
— Yo soy varón, pero quedate tranquilo que me estoy por operar.
— Yo soy varón, pero quedate tranquilo que me estoy por operar.
viernes, 19 de agosto de 2011
Significante Nº 996
Vivir es viajar del nacimiento a la muerte y contratar una excursión permite soñar con que el viaje vital también tiene retorno.
jueves, 18 de agosto de 2011
Significante Nº 995
¡Cuánto malhumor del clima! El mar se lastima contra las rocas y llora; se resiste para evitarlo y suda. Pero claro, todo se confunde: es pura agua salada. -
miércoles, 17 de agosto de 2011
Significante Nº 994

martes, 16 de agosto de 2011
Significante Nº 993
Si soy un romántico del siglo XXI, época absurda, disparatada y contradictoria. ¿Por qué no puedo encontrar un mecenas que me pague para no escribir?
Nota: La imagen es un retrato del escritor Gustavo A. Bécquer (1836-1870), perteneciente al movimiento del romanticismo español.
Nota: La imagen es un retrato del escritor Gustavo A. Bécquer (1836-1870), perteneciente al movimiento del romanticismo español.
lunes, 15 de agosto de 2011
Significante Nº 992
Le pedí a mi nieto que no me dejara cerrar los ojos pero es muy niño aún, se distrajo y acá me están velando. ¡Cómo llora, pobrecito!
domingo, 14 de agosto de 2011
«La naturaleza piensa como yo»
Suponer que la naturaleza tiene intenciones, voluntad y deseos humanos induce a elaborar estrategias de vida fantásticas, mitológicas, irracionales.
Aunque parezca demasiado obvio, los humanos sólo podemos tener sensaciones y pensamientos humanos.
Puede ocurrirnos que todo lo que se mueve nos haga pensar que está animado (que tiene vida) como nosotros y si ese movimiento es discontinuo, errático, imprevisible, rápidamente nos hace pensar que tiene una intención ... como nosotros.
Más confundidos quedamos cuando se trata de un ser realmente vivo y tiene dos ojos en línea horizontal igual que nosotros.
En este caso las dificultades son enormes y los poetas, que ya habían hecho hablar, pensar y decidir al viento, al mar y a los planetas, cuando pasan a la categoría de «ser mirados» por dos ojos, comienzan a dialogar con animales y aves.
Con estas características de funcionamiento cerebral, no vacilamos en hacer elaborados razonamientos contando con que la naturaleza tiene voluntad, intención, planes, dudas y, más aún, criterios de justicia, rencor y deseos de venganza.
A esos acontecimientos autónomos, naturales, podemos imaginarlos como dioses, santos, vírgenes, que se aproximan a la realidad en cuanto creemos que nos hicieron a su imagen y semejanza o alguna vez fueron de carne y hueso.
Es probable sin embargo que si pudiéramos evitar este error de humanizarlo todo, podríamos suponer que la naturaleza sólo funciona por azar puro, que todo es casual, aunque «humanamente» entendamos que todo es causal (alguien decidió, actuó, fue culpable).
Con esta modalidad mágica y animista de vincularse con el entorno, quien se identifica con la naturaleza (la imagina a su imagen y semejanza), elabora su estrategia de vida identificándose con ella. Por ejemplo, cree que si empobrece la diosa naturaleza le tendrá lástima ... así como él le tiene lástima (y ayuda) a los pobres.
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Aunque parezca demasiado obvio, los humanos sólo podemos tener sensaciones y pensamientos humanos.
Puede ocurrirnos que todo lo que se mueve nos haga pensar que está animado (que tiene vida) como nosotros y si ese movimiento es discontinuo, errático, imprevisible, rápidamente nos hace pensar que tiene una intención ... como nosotros.
Más confundidos quedamos cuando se trata de un ser realmente vivo y tiene dos ojos en línea horizontal igual que nosotros.
En este caso las dificultades son enormes y los poetas, que ya habían hecho hablar, pensar y decidir al viento, al mar y a los planetas, cuando pasan a la categoría de «ser mirados» por dos ojos, comienzan a dialogar con animales y aves.
Con estas características de funcionamiento cerebral, no vacilamos en hacer elaborados razonamientos contando con que la naturaleza tiene voluntad, intención, planes, dudas y, más aún, criterios de justicia, rencor y deseos de venganza.
A esos acontecimientos autónomos, naturales, podemos imaginarlos como dioses, santos, vírgenes, que se aproximan a la realidad en cuanto creemos que nos hicieron a su imagen y semejanza o alguna vez fueron de carne y hueso.
Es probable sin embargo que si pudiéramos evitar este error de humanizarlo todo, podríamos suponer que la naturaleza sólo funciona por azar puro, que todo es casual, aunque «humanamente» entendamos que todo es causal (alguien decidió, actuó, fue culpable).
Con esta modalidad mágica y animista de vincularse con el entorno, quien se identifica con la naturaleza (la imagina a su imagen y semejanza), elabora su estrategia de vida identificándose con ella. Por ejemplo, cree que si empobrece la diosa naturaleza le tendrá lástima ... así como él le tiene lástima (y ayuda) a los pobres.
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sábado, 13 de agosto de 2011
viernes, 12 de agosto de 2011
Significante Nº 990

jueves, 11 de agosto de 2011
Significante Nº 989

miércoles, 10 de agosto de 2011
Significante Nº 988

martes, 9 de agosto de 2011
lunes, 8 de agosto de 2011
domingo, 7 de agosto de 2011
«¡Hola, qué tal! ¿Cómo me va?»

Una pregunta retórica es aquella que no se formula como interrogante sino como afirmación de tono interrogativo:
— ¿No te dije ya mil veces que no?
— ¿Esa es una advertencia o una amenaza?
— ¿Qué más puedo hacer?
Las intenciones comunicativas reales respectivamente son:
— Deberías saber que mi respuesta es negativa;
— Me estás amenazando.
— Están abusando de mí.
Cuando un vendedor llega a la entrevista con su cliente le hace una pregunta retórica diciéndole: «Hola, Rodríguez, ¿cómo le va?».
La intención comunicativa real es: «Hola, Rodríguez, voy a ganar dinero con usted, ¿sí o no?»
Todos sabemos que esta fórmula tan explícita y sincera no sería del agrado del potencial comprador.
Sin embargo si el cliente es una persona adulta, realista y emocionalmente madura debe saber que la intención del vendedor se restringe exclusivamente a ganar dinero y que si por algo quiere saber sobre cómo está su comprador es para saber si le seguirá generando utilidades o no.
Lo comprendemos mejor cuando llegamos al gran (y único) modelo real que nos provee la vida campesina: La familia quiere saber si la vaca está sana y sigue dando leche para poder desayunar, para hacer tortas, para fabricar quesos.
Esta explicitación que contiene mi artículo no posee el ánimo de herir la sensibilidad de mis lectores sino simplemente recordar algo que todos sabemos pero que sistemáticamente dejamos fuera del campo de la conciencia: amamos lo que nos sirve, satisface nuestras necesidades y deseos.
El amor siempre es narcisístico sólo que cuando incluye la participación de agentes externos, lo que es «amor a sí mismo» se expande para incluir el «amor al prójimo» ... siempre y cuando nos sirva.
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sábado, 6 de agosto de 2011
Significante Nº 985

viernes, 5 de agosto de 2011
Significante Nº 984

jueves, 4 de agosto de 2011
Significante Nº 983

miércoles, 3 de agosto de 2011
Significante Nº 982

martes, 2 de agosto de 2011
Significante Nº 981

lunes, 1 de agosto de 2011
Significante Nº 980

Nota: Venus del espejo es el título de esta pintura del español (Diego Rodríguez de Silva) Velázquez (1599-1660).
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