
El instinto de conservación es el principal
fabricante de miedos. Por lo tanto estos existen para protegernos.
Los efectos secundarios indeseables son básicamente dos: el malestar que provoca dicho sentimiento y la inhibición que nos produce para ser audaces, creativos, pujantes.
El trapecista puede demostrar todo su talento si cuenta con una red de contención que lo proteja en caso de caer, pero lo importante es que la propia certeza (tranquilidad, seguridad, protección) hará que se equivoque menos.
En el ámbito empresarial, la contratación de seguros encarece los costos. A veces este aumento de costos puede llevar a que los precios dejen de ser competitivos, pero la ventaja está en que se trasladan a la compañía de seguros algunos riesgos que nos quitarían audacia, creatividad e ímpetu.
La convicción es un estado mental muy parecido al delirio psicótico si no fuera porque éste no admite la duda mientras que la convicción podría llegar a admitirla (aunque a veces lo logre después de un gran esfuerzo).
La mentalización o visualización (1) es una técnica que utiliza la imaginación para acceder a la convicción de que
— la escasez de recursos materiales es sólo aparente;
— que las noticias adversas son falsas o auguran algo bueno;
— «querer es poder».
Quienes practican la mentalización o visualización dicen obtener resultados similares al del trapecista con su red de contención o al del asegurado cuando tiene al día su póliza, porque se sienten seguros, protegidos, confiados, audaces, creativos y pujantes.
(1) Este concepto está comentado en el artículo titulado
La sugestión exitosa.
●●●