jueves, 30 de septiembre de 2010

Significante Nº 758

Sólo yo entiendo a mi perro y estoy de acuerdo con lo que piensa.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Significante Nº 757

Busco empleada doméstica full-time, con experiencia en multi-tarea y sólido patrimonio.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Significante Nº 756

Ayer compró un auto lujoso y hoy lo vende porque se le terminó la nafta.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Significante Nº 755

Aproveché para casarme cuando mi escepticismo se tomó licencia.

Los ceros a la derecha de Lula y Giuliani

Los humanos somos una especie que, para poder sobrevivir, consume diariamente una cierta cantidad de aire, agua y nutrientes.

Aparentemente no sería tan difícil asegurarle a cada uno de los seis mil millones de humanos, una ración diaria de esos insumos, para llegar al eslogan que le dio al presidente de Brasil, uno de los índices de aprobación más grandes de América Latina.

Sólo dos palabras lo mantuvieron en el poder durante diez años: «Hambre cero».

Sin embargo —y reconociendo que Lula (izquierda) es algo más que esta mágica consigna, (es carismático y excelente negociador)—, no deberíamos olvidarnos que diez años antes que él, un violento pacificador de Nueva York —Rudy Giuliani—, había aplicado rudos procedimientos encolumnado tras su «tolerancia cero».

No creo que existan datos confiables para poder comparar, así que compartiré con usted una sensación térmica.

La delincuencia en Nueva York era tan abrumadora como el hambre en Brasil, sin embargo, en diez años de gestión, los resultados han sido más satisfactorios en la lucha contra la delincuencia que en la lucha contra el hambre.

Suponiendo que tanto Giuliani como Lula son personas igualmente capaces en sus respectivos emprendimientos, podemos aceptar la hipótesis de que el hambre es más resistente que la delincuencia.

Los trabajadores de la salud sabemos que existe algo muy extraño llamado «resistencia a la cura», caracterizada por un increíble auto-sabotaje del enfermo.

Hay consenso en que existen razones que la razón no comprende, para que esta reacción negativa esté justificada.

Con el espíritu más objetivo posible, decimos: «este paciente necesita su enfermedad y se curará cuando deje de necesitarla».

Si hacemos la comparación que usted ya imaginó, podemos decir que el hambre es más necesaria para la humanidad que la delincuencia y que irá disminuyendo a medida que nuestra especie deje de necesitarla.

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sábado, 25 de septiembre de 2010

viernes, 24 de septiembre de 2010

Significante Nº 753

Ya lo dice el refrán: «Ver, oír y callar … hasta después del divorcio».