sábado, 6 de noviembre de 2010

Junto al fracasado, parecemos exitosos

Hace unos días compartí con ustedes una visión del conocido refrán que dice «Dime con quién andas y te diré quién eres» (1).

Comento ahí que, si en el grupo de amigos que nos contienen, que nos alegran la vida y que hasta pueden ayudarnos de diversas formas, están bien vistos los éxitos económicos, procuraremos tener éxitos económicos reales, por la aparentemente insignificante razón de que deseamos aportar esa anécdota en las reuniones periódicas.

Existen otras anécdotas que están fuera de nuestro control.

Me refiero a todo lo que ocurre con nuestro equipo deportivo, la empresa o clientes a los que estamos vinculados o el partido político que preferimos.

Existen muchos detalles interesantes en lo que refiere a cómo generamos acontecimientos reales con el objetivo de contar con datos fidedignos que nos permitan generar el guión teatral que coseche más aplausos.

Los temas principales son variados (economía, deporte, política) y también son variados los roles que cada uno recibe y acepta del grupo.

Efectivamente, en un grupo donde se privilegie la calidad de vida, puede ser bienvenido un integrante que oficie de contraste para mejorar el brillo de todos los demás.

El amigo pobre, fracasado, que no para de cometer error, es amado, integrado, incorporado porque aporta un elemento de disparidad que los demás valoran especialmente para su realce personal.

Si la suerte (aparentemente es el factor determinante) hace que en nuestro grupo de pertenencia recibamos y aceptemos ese rol negativo, notaremos que nuestras cosas irán de mal en peor y buscaremos las causas fuera de quienes amamos, necesitamos y no perderíamos por nada en el mundo.

Cuesta aceptar que la causa de múltiples fracasos y de una gestión de vida negativa, proviene precisamente de un rol que nos fuera asignado con todo amor.

Y en las familias también ocurre.

(1) La construcción de anécdotas

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Significante Nº 784

Te quiero tal como eres, pero te querría más si fueras tal como soy.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Significante Nº 783

Denomínase libre albedrío al desconocimiento de los factores determinantes de nuestra conducta.

Significante Nº 782

La alimentación de los lirios del campo, los pájaros y los humanos, fue una promoción que algunos imaginan vigente.

martes, 2 de noviembre de 2010

Significante Nº 781

¡Pobre mujer! Se desvive por ser simpática pero, ¿quién puede ser amigo de un dentista?

Significante Nº 780

Todo buen cristiano debe salir de su casa con dos billeteras, porque si le roban una, «tiene que poner la otra».

lunes, 1 de noviembre de 2010

Significante Nº 779

Los declaro marido y mujer hasta que el aburrimiento los separe.