domingo, 7 de agosto de 2011

«¡Hola, qué tal! ¿Cómo me va?»

Aunque por costumbre queremos saber cómo están los demás, lo real es que siempre queremos saber cómo es y será nuestra calidad de vida.

Una pregunta retórica es aquella que no se formula como interrogante sino como afirmación de tono interrogativo:

— ¿No te dije ya mil veces que no?
— ¿Esa es una advertencia o una amenaza?
— ¿Qué más puedo hacer?

Las intenciones comunicativas reales respectivamente son:

— Deberías saber que mi respuesta es negativa;
— Me estás amenazando.
— Están abusando de mí.

Cuando un vendedor llega a la entrevista con su cliente le hace una pregunta retórica diciéndole: «Hola, Rodríguez, ¿cómo le va?».

La intención comunicativa real es: «Hola, Rodríguez, voy a ganar dinero con usted, ¿sí o no?»

Todos sabemos que esta fórmula tan explícita y sincera no sería del agrado del potencial comprador.

Sin embargo si el cliente es una persona adulta, realista y emocionalmente madura debe saber que la intención del vendedor se restringe exclusivamente a ganar dinero y que si por algo quiere saber sobre cómo está su comprador es para saber si le seguirá generando utilidades o no.

Lo comprendemos mejor cuando llegamos al gran (y único) modelo real que nos provee la vida campesina: La familia quiere saber si la vaca está sana y sigue dando leche para poder desayunar, para hacer tortas, para fabricar quesos.

Esta explicitación que contiene mi artículo no posee el ánimo de herir la sensibilidad de mis lectores sino simplemente recordar algo que todos sabemos pero que sistemáticamente dejamos fuera del campo de la conciencia: amamos lo que nos sirve, satisface nuestras necesidades y deseos.

El amor siempre es narcisístico sólo que cuando incluye la participación de agentes externos, lo que es «amor a sí mismo» se expande para incluir el «amor al prójimo» ... siempre y cuando nos sirva.

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sábado, 6 de agosto de 2011

Significante Nº 985

Pensé que me abandonaría cuando comenzó a tratarme de usted pero al descubrir el erotismo de esta modalidad comencé a recomendarla a otros matrimonios.

viernes, 5 de agosto de 2011

Significante Nº 984

¡Ay, si yo pudiera tomar por el cuello al otorrino que le aconsejó a mi hijo que estornudara con el mayor estruendo posible...!

jueves, 4 de agosto de 2011

Significante Nº 983

Este panteón lo pagué una fortuna por su ubicación. No tuve en cuenta que la vista al mar con los siglos termina aburriendo.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Significante Nº 982

Me creía fotogénico ladeando la cabeza con gesto angelical. No comprendí por qué nadie me admiraba hasta que vi la foto de un perrito que hace lo mismo.

martes, 2 de agosto de 2011

Significante Nº 981

Lo llevé adonde el cielo es tan limpio que de noche las estrellas se pegaron a su piel. Tomando un medicamento que altera la saliva, pude quitárselas.

lunes, 1 de agosto de 2011

Significante Nº 980

No es que me mire en el espejo porque soy narcisista. Es el único que me dice la verdad y también al único que se lo permito.


Nota: Venus del espejo es el título de esta pintura del español (Diego Rodríguez de Silva) Velázquez (1599-1660).